miércoles, 24 de enero de 2007

Documentos: Acta de Instalación de la Excelentísima Junta Gubernativa del Reyno

Aquí les transcribo para su conocimiento el acta de la Primera Junta Nacional de Gobierno:

"ACTA DE LA INSTALACION DE LA EXMA JUNTA GUBERNATIVA DEL REYNO."

"En la muy Noble Ciudad de Santiago a diez y ocho dias dél Mez de Septiembre del anio de mil ochocientos diez: El Muy Ylustre Senior Presidente y Seniores de Su Cabildo, congregados con todos los Gefes de todas las Corporaciones, Prelados de las Comunidades Religiosas, y Vecindario Noble de la Capital en la sala del Real Consulado: dixeron. Que siendo el principal objeto del Govierno y del Cuerpo Representante de la Patria el orden, quietud, y tranquilidad Publica perturbada notablemente en medio dela incertidumbre acerca de las noticias dela metropoli, que producian una divergencia peligrosa en las opiniones de los Ciudadanos; se habia adoptado el partido de consiliarlas aun punto de unidad combocandolos al Magestuoso congreso enque se hallavan reunidos para consultar la mejor defensa del Reyno y sosiego Comun conforme alo acordado: y teniendo alavista el Decreto de treinta de Abril Expedido por el Supremo Concejo de Regencia, en que se niega toda provicion y audiencia en materias de gracia y Justicia quedando solo expedito su despacho en las de Guerra, con concideracion a que la misma Regencia conn su manifiesto de catorce de Febrero ultimo ha remitido el de la instalacion dela Junta de Cadiz advirtiendo alas Americas que esta podrá servir de Modelo alos Pueblos que quieran elegirse un Govierno representativo digno de su confianza y proponiendose que toda la discordia dela Capital provenía del deseo de tal establecimiento con el fin de que se examinase y decidiese por todo el congreso la legitimidad de este negocio: oydo el Procurador General que con la mayor energia expuso las Decisiones legales yque ha este Pueblo asistia las mismas prorrogativas y derechos que alos de Espania p.a fixar un Govierno igual especialmente quando no menos que aquellos se halla ámenazados de Enemigos y de las intrigas que hacen mas peligrosa la distancia necesitado á precaverlas, y preparar su mejor defensa: con cuios antesedentes penetrado el Muy Ylustre Señor Presidente de los propios conocimientos, y há exemplo delo que hizo el Señor Governador de Cadiz; depositó toda su autoridad en el Pueblo pa que acordase el Gobierno mas digno de su confianza y mas aproposito ala observancia de las Leyes, y conservacion de estos Dominios asu legitimo Dueño y desgraciado Monarca el Señor Don Fernando Septimo en este solemne acto todos los Prelados Gefes, y Vecinos tributandole las mas expresivas Gracias por aquel magnanimo desprendimiento, aclamaron con la mayor efucion de su alegria y armoniosa uniformidad que se estableciese una Junta presidida perpetuamente del mismo Señor Conde de la conquista en manifestacion de la gratitud que merecía a este Generoso Pueblo, que teniendole a su frente se promete el Govierno mas feliz la Paz inalterable y la Seguridad permanente del Reyno: Resolvieren que se agregasen seis vocales que fuesen interinos mientras se convocavan y llegavan los Diputados de todas las Provincias de Chile para organizar lo que devia regir en lo subsesibo, y procediendo a la eleccion de estos propuestos en primer lugar el Ylustrisimo Señor don Jose Antonio Martinez de Aldunate, se acepto con universal aprovación del congreso: sucedio lo mismo con el segundo vocal el Señor Don Fernando Marquez de la Plata del Supremo Consejo de la Nacion: con el tercero Doctor Don Juan Martinez de Rosas: y Quarto vocal el Señor Coronel Don Ygnacio de la Carrera, admitidos con los mismos vivas y aclamaciones sinque discrepase uno demas de quatrocientos sinquenta vocales y procediendo luego ala eleccion por sedulas secretas delos dos Miembros que devian completar la Junta (porque se advirtio alguna diferiencia en los dictamenes) resultó la Pluralidad por el Señor Coronel Francisco Xavier de Reyna y Maestre de Campo Don Juan Enrique Rosales, que manifestados al Público fueron recividos con singular regosijo: con el que selevro todo el congreso la eleccion de dos Secretarios en los Doctores Don Jose Gaspar Marin, y don Jose Gregorio de Argomedo, que por su notoria literatura honor y Providad se han adquirido toda la satisfaccion del pueblo: se consedio á los Secretarios el voto ínformativo acordandose que el mismo Escribano de Govierno lo fuese dela Junta: se concluieron y proclamaron las elecciones: Fueron llamados los electos, y haviendo prestado el Juramento de husar fielmente su Ministerio, defender este Reyno hasta con la ultima gota de su sangre concervarlo al Señor Don Fernando Septimo y reconocer el Supremo Concejo de Regencia fueron puestos en poseción de sus empleos: Declarando el Ayuntamiento, Prelados, Gefes, y Vecinos el tratamiento de excelencia que devía corresponder ha á quella Corporacion, y a su Presidente en particular, como a cada Vocal el de Senioría, la facultad deproveer los empleos bacantes y que vacaren, y alas demas que dictase la necesidad de no poderse ocurrir ala Soverania Nacional. Todos los Cuerpos Militares, Xefes, Prelados, Religiosos, y Vecinos juraron en el mismo acto obediencia y fidelidad á dicha Junta ínstalada asi en nombre del Señor Don Fernando Septimo a quíen estara siempre sugeta conservando las autoridades constituidas, y empleados en sus respectivos destinos: Y havíendose pasado oficio al Tribunal de la Real Audiencia para que prestase el mismo reconocimiento el dia de maniana diez y nueve del Corriente (por haverse concluido las diligencias relacionadas á la hora intempestiva de las tres de la tarde) resolvieron dichos Seniores se extendiese esta Acta, y publicase en forma de Vando Solemne, se fixase para mayor notoriedad en los Lugare acostumbrados, y se circulasen testimonios con los respectivos oficios a todas las Ciudades y Villas del Reyno. Asi lo acordaron y firmaron de que doy feé=

"José Miguel Infante
"Procurador Gral."

(Extraído de Memoria Chilena)

jueves, 21 de diciembre de 2006

Lugares: Puerto Montt

Después de tanto tiempo al fin he podido regresar para traerles otro artículo. Esta vez versa sobre una de las ciudades que progresa de manera más acelerada en Chile: Puerto Montt.
Puerto Montt es una ciudad ubicada en los 41º 28' 18" de latitud sur, 72º 56' 12" de longitud oeste, se encuentra a una altura de 20 metros sobre el nivel del mar, y tiene una superficie, la comuna completa de 1.673 km2. Su población asciende a los 175.938 habitantes según el Censo del 2002 realizado por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Su alcalde, por segundo período consecutivo es el Sr. Rabindranath Quinteros Lara. Es la capital de la X Región de los Lagos en el sur de Chile, y es una de las ciudades más pujantes del país.
Puerto Montt fue fundada el 12 de Febrero de 1853 por don Vicente Pérez Rosales, por ese tiempo, Agente de Colonización del Gobierno de Chile, que, en vista de la desocupación de la zona y de la falta de población chilena para ocuparla, decide atraer inmigrantes alemanes al país los que fueron instalados en una serie de ciudades fundadas por Pérez Rosales, entre las que están también las ciudades de la cuenca lacustre de Llanquihue.
Pérez Rosales decide fundar esta ciudad en los márgenes del Seno de Reloncaví, en una pequeña caleta llamada Melipulli (Cuatro Colinas) por los habitantes nativos del lugar, y colocarle el nombre de Puerto Montt en honor al Presidente de la República de la época, y que firma el decreto de fundación: don Manuel Montt Torres.
Rápidamente la ciudad se organizó entorno a la actividad forestal impulsada por la explotación del alerce por parte de los recién instalados colonos alemanes. Con el paso de los años la industria puertomontina se diversificó siendo una de las más prolíficas del país y compitiendo a nivel internacional durante mucho tiempo con productos como la cerveza, las cecinas, etc. En la actualidad el auge económico de Puerto Montt se encuentra en el sector acuícuola, debido a la industria del salmón, que se exporta a los principales mercados internacionales como Japón y la Unión Europea.
Entre los puntos de mayor interés turístico en la comuna están el sitio arqueológico de Monteverde (o Monte Verde) ubicado a 14 kms de la ciudad y donde se encuentran los restos del asentamiento humano más antiguo de América con cerca de 14 mil años de antigüedad. También está la caleta de Angelmó, popularizada a nivel internacional por la pintura del chileno Arturo Pacheco Altamirano, y famosa además por su mercado de mariscos y pescados y sus cocinerías donde se comercializan platos típicos de la zona y del Archipiélago de Chiloé, como el curanto. Además cuenta con dos balnearios Pelluco y Chinquihue, de poca afluencia turística, debido a la inestabilidad climática de la ciudad en que llueve prácticamente todo el año.
Puerto Montt es además un importante centro administrativo, concentrando el poder ejecutivo y judicial de la Región de los Lagos, y siendo un vital punto de comunicación entre la capital de Chile y el norte del país con las regiones australes, contando en la actualidad con un Terminal de Buses, un Aeropuerto Internacional (El Tepual), un puerto de transporte de carga y pasajeros que en los últimos años ha crecido notablemente con el arribo de numerosos cruceros, además de ser el punto de inicio de la Carretera Nº 7 Longitudinal Austral, que lo une con Villa O'Higgins en la Región de Aysén.
Cabe destacar el importante legado cultural dejado por los alemanes en la zona, además de ser cuna de importantes personalidades del país, como pintores y poetas, además de importantes actores de la vida política nacional, como miebros de la Junta de Gobierno que rigió el país en el Gobierno Militar, don Rodolfo Stange Oelckers (General Director de Carabineros entre 1985 y 1995). Por supuesto, no es menor la importancia a nivel educacional de la ciudad, donde se encuentra el que es considerado el segundo mejor colegio particular de Chile, El Instituto Alemán de Puerto Montt, y el doceavo mejor colegio fiscal del país, el Liceo Manuel Montt.
Puerto Montt pasa entonces a constituir un importante polo de desarrollo a nivel de país, y una de las principales ciudades de la nación, digna de ser conocida por todos ustedes.

martes, 3 de octubre de 2006

Artes, Letras y Música: La Araucana

El conquistador y hombre de letras Alonso de Ercilla y Zúñiga llegó a Chile en 1557 junto al recién nombrado Gobernador y Capitán General del Reino Chile don García Hurtado de Mendoza, desembarcando en la Isla Quiriquina para, desde ese lugar, llegar al continente, específicamente al Fuerte de Tucapel, que se encontraba rodeado de los indígenas mapuches de la zona. Sin embargo, no me interesa en esta sección relatar acerca de la vida de Ercilla, sino para describir un poco la obra que lo llevó a la fama y al ideal de un hombre renacentista, “La Araucana”, que relata, nada más ni nada menos, que la Guerra de Arauco en que los valientes españoles se enfrentaron a los bravíos mapuches. Hay que hacer la aclaración de que Ercilla los llama araucanos a pesar de que el nombre que la historia les ha dado recientemente es el de mapuches a los habitantes naturales de Chile a la llegada de los españoles, y situados tradicionalmente (y no sin algo de controversia) entre los río Biobío y Toltén. Hay que destacar –y esta es una versión personal– que es poco probable que Ercilla se haya equivocado en la denominación de los indígenas, más bien sería correcto pensar que la zona a la que llegó era el territorio del Lonko Arauco o de Penco, lo que lleva a la denominación de la obra, y en aquella época los topónimos se colocaban de acuerdo al Lonko que regía el territorio, nombres que perduran hasta hoy.
“La Araucana” es un poema épico que describe hechos que Ercilla no vivió directamente sino que ocurrieron antes de su llegada. Está escrito en estrofas regulares, octavas reales, con rima, conteniendo 37 cantos. El objetivo de la obra es claro, y es el relato de los hechos de la Guerra de Arauco. Cabe destacar la dedicatoria que hace Ercilla al Rey de España en la época, Felipe II. Veamos algunos trozos importantes de la obra:

Chile, fértil provincia y señalada
en la región Antártica famosa,
de remotas naciones respetada
por fuerte, principal y poderosa;
la gente que produce es tan granada,
tan soberbia, gallarda y belicosa,
que no ha sido por rey jamás regida
ni a extranjero dominio sometida.

Es Chile norte sur de gran longura,
costa del nuevo mar, del Sur llamado;
tendrá del este a oeste de angostura
cien millas, por lo más ancho tomado;
bajo del polo Antártico en altura
de veinte y siete grados, prolongado
hasta do el mar océano y chileno
mezclan sus aguas por angosto seno.

La primera de estas estrofas, pertenecientes al Canto I de la Primera Parte de la obra, es una de las más conocidas por todos los chilenos. Se trata de una descripción de la gente de nuestra tierra y también de la ubicación geográfica de nuestro país. Como vemos, en la segunda de estas estrofas, hay una descripción de cómo es nuestro Chile actual, como si hubiera predicho lo que sucedería en el futuro.

Fue Lautaro industrioso, sabio, presto,
de gran consejo, término y cordura,
manso de condición, y hermoso gesto,
ni grande, ni pequeño de estatura;
el ánimo en las cosas grandes puesto,
de fuerte trabazón y compostura,
duros los miembros, recios y nerviosos,
anchas espaldas, pechos espaciosos.

Era este noble mozo de alto hecho,
arón de autoridad, grave y severo,
amigo de guardar todo derecho,
áspero y riguroso, justiciero;
de cuerpo grande y relevado pecho,
hábil, diestro, fortísimo y ligero,
sabio, astuto, sagaz, determinado,
y en casos de repente reportado.

Como vemos en estas estrofas se pueden apreciar descripciones de algunos indígenas de conocidos de nuestra tierra. La primera es una descripción de Lautaro, notable general o toqui mapuche, la segunda corresponde a Caupolicán, sucesor de Lautaro y algunos creen que sólo se trata de una invención de la pluma de Ercilla. Ambos son dos de los personajes más conocidos de la Guerra de Arauco, destacando por su valor en la lucha contra los invasores españoles.
No queda más que resumir unas cuantas cosas acerca de la obra. Se trata por supuesto de una invención de Ercilla, no debemos creer que todo lo que se cuenta allí es necesariamente cierto. En lo personal, creo que mucho de lo que allí aparece sucedió realmente y seguro debe enorgullecernos como chilenos conocer algunas hazañas realizadas tanto por españoles como por mapuches, que darían origen a lo que somos hoy. Los invito a leer esta obra apasionante y a que opinen…
(Extractos en orden respectivo: Primera Parte, Canto I, estrofas VI y VII; Canto III, estrofa LXXXVII; Segunda Parte, Canto II, estrofa XLVII)

sábado, 22 de julio de 2006

Deportes: Chile en Atenas 1896

No muchos lo saben pero en los primeros Juegos Olímpicos de la era moderna, los que se realizaron gracias a la creación del Comité Olímpico Internacional (COI) fundado por el Barón Pierre de Coubertin, participó un chileno abriendo la historia olímpica de nuestro país. De hecho, fue el primer sudamericano en participar en Atenas 1896.
Luis Subercaseaux, hijo de un diplomático chileno que cumplía funciones en Francia, fue este atleta el cual se sintió llamado a participar en representación de nuestro país. A pesar de la prohibición de su padre, el joven fue de todas maneras, respresentando a Chile en los 100, 400 y 800 metros planos, y pasando a la historia como el primer sudamericano en participar en una competencia olímpica, y dejando a Chile entre los 13 países con representación en aquel evento deportivo.
Esta historia es desconocida para la gran mayoría de los chilenos, y es que se mantuvo oculta por muchos años, hasta la muerte del atleta.
Como información adicional acerca de los Juegos Olímpicos de Atenas 1896 se puede decir que, fueron los primeros Juegos Olímpicos de Verano de la era moderna, y se realizaron en la ciudad capital de Grecia como forma de rememorar el origen de la competencia. Comenzaron el día 6 de Abril inaugurados por el Rey de Grecia, Jorge I. Hubo 245 competidores, de 13 países del mundo, y 43 eventos de 9 deportes. Culminaron el día 15 de Abril, en el estadio Panathinaiko de Atenas.

(Lamentablemente me fue imposible encontrar una foto de nuestro atleta, en cuanto tenga una la subiré)

lunes, 17 de julio de 2006

Flora y Fauna: El Huemul

El escudo nacional, creado por el artista irlandés Charles Wood Taylor en 1834, incluye como guardianes a dos animales propios de nuestro país: el cóndor y el huemul.
Este último animal es muy desconocido incluso para los propios chilenos, que no saben de él más que el hecho de que existe en el emblema patrio. Para los extranjeros también este animal era rarísimo, y lo confundieron cientos de veces con un caballo, lo que se puede ver reflejado en innumerables versiones de nuestro escudo nacional que tienen una data muy antigua y que están hechos de hierro, puesto que estos adornos se mandaban a hacer a otros países –como Inglaterra por ejemplo– por carecer Chile de la tecnología para realizarlos, y donde aparece, en lugar de un huemul, un caballo.
El huemul, huemul chileno o ciervo andino del sur (hippocamelus bisulcus) es un animal endémico de América del Sur, habitante del sur de Chile y Argentina. Puede llegar a medir un metro de alto a la cruz (parte más alta del lomo) y pesar, en promedio, entre 45 y 65 kilos, aunque también puede llegar a los 100 kilos de peso. El macho es más grande que la hembra y, como en la mayoría de los ciervos, sólo el macho tiene astas, las cuales se mudan. Su reproducción es muy lenta, ya que sólo tiene una cría por temporada y su período de gestación dura entre 6 y 7 meses. Su pelaje es de color café oscuro en invierno, y amarillo (dorado) o gris en verano.
El huemul es además un animal bastante solitario, las manadas no son de más de 4 individuos, y están compuestas por una hembra y sus crías, aunque hay que destacar que también se pueden encontrar muchos huemules solos. En cuanto a su alimentación, prefieren las hojas tiernas, los tallos y flores de hierbas y arbustos, y gusta de los lugares de agua dulce. Cabe destacar que el huemul es un excelente nadador.
Su hábitat original se extendía desde los bosques y las zonas precordilleranas de la VIII Región del Biobío, hasta la XII Región de Magallanes y la Antártica Chilena, sin embargo en la actualidad y debido a la caza indiscriminada, los incendios forestales, y la deforestación, han quedado reducidos a lugares muy aislados de la X Región de los Lagos (Chiloé continental), la XI Región Aysén del General Carlos Ibáñez del Campo, y la XII Región. Se cree que quedarían cerca de 2.000 ejemplares en nuestro país, sin embargo, otras fuentes aseguran que no quedarían más de 100. Se supone que se encuentran protegidos por la ley de la República, desde el año 1929, y que trece parques nacionales lo protegerían.
En otros aspectos, la palabra huemul derivaría del mapudungún huemin o huemulu que significa seguidor, por su característica de seguir al líder de la manada.
Para terminar, veamos qué escribió sobre este hermoso animal la poetisa chilena, ganadora del Premio Nobel de Literatura el año 1945, Gabriela Mistral: "Cuatro tiempos del huemul", "Menos cóndor y más huemul".

domingo, 2 de julio de 2006

Hechos Importantes: Batalla de Huamachuco

Todos los años, por estas fechas, comenzamos a escuchar sobre el Juramento a la Bandera de los soldados, y que la razón de dicha celebración en ese día es por la Batalla de La Concepción, donde murieron los 77 jóvenes capitaneados por Ignacio Carrera Pinto, nieto del General José Miguel Carrera, y de los cuales ninguno sobrepasaba los 20 años. En fin, hoy, en vísperas de esa fecha y sin despreciarla para nada, me gustaría rememorar un 10 de Julio que ocurrió un año después, que puso fin a una larga y cruenta guerra, y que muy pocos chilenos recuerdan o rememoran. Quiero recordar el 10 de Julio de 1883, el triunfo chileno en Huamachuco, fin de la Guerra del Pacífico. He aquí un trozo que dedica el historiador chileno Gonzalo Bulnes, autor de la más célebre historia del conflicto, sobre la Batalla de Huamachuco...

“Al amanecer del 10 de julio, [el Coronel Alejandro] Gorostiaga mandó que el capitán ayudante de Zapadores, [Ricardo] Canales, fuese con las dos compañías de su cuerpo a provocar al enemigo en su campamento de la cima de Cuyulga. Esta era la operación de reconocimiento ofensivo resuelta el día anterior. Las compañías se desplegaron en guerrillas a cargo de sus capitanes don Amador Moreira y don Juan Antonio Maldonado, atravesaron la pampa de Purrubamba y empezaron a escalar las laderas del cerro enemigo. [El General Andrés Avelino] Cáceres descolgó contra ellas fuerzas de los batallones Jauja y Junín. El tiroteo se sostuvo con firmeza por ambos lados, pero los chilenos avanzaban a pesar de ser su número inferior, y muy desventajosa la configuración del terreno, en plano inclinado ascendente. Gorostiaga seguía con la vista el combate, y observando que Canales extralimitaba sus órdenes y comprometía la acción, envió decirle que se retirara. La orden la transmitió el jefe del telégrafo, don Demetrio Tovar, a quien Gorostiaga cedió su caballo para ese efecto. Pero ya prácticamente no era posible. Canales había entrado demasiado en el fuego y los contrarios no le habrían permitido hacer una retirada tranquila. La batalla estaba trabada por la impetuosidad de los Zapadores.
“Es muy difícil precisar los accidentes de un combate. Ocurren en un momento de confusión, y después de la batalla cada uno la rehace a su manera, en relación con el sitio en que figuraba, con su fantasía, con su interés, y hasta con sus simpatías y antipatías. Por eso procuraré ser muy parco en la descripción de ésta.
“Después de un rato, las compañías de Zapadores notaron que sus municiones escaseaban y que se presentaban a cada momento más y más fuerzas enemigas, lo que las obligó a bajar la ladera tratando de retirarse a su base. Parece que en ese momento crítico para los Zapadores, [El Comandante Alberto] Novoa, lanzó en protección de ellos una compañía de Cazadores a caballo, mandada por el capitán Juan de Dios Quezada, oficial que como [el Mayor Sofanor] Parra, venía haciendo repetir su nombre en todas las acciones de guerra desde Calama. Pero la forma del terreno impidió que la acción de los Cazadores tuviera eficacia. Pronunciada la retirada de los Zapadores, los cuerpos chilenos se movieron a protegerlos y los peruanos hicieron un avance simultáneo por las dos alas, con el propósito ostensible de encerrarlos. Desde ese momento la batalla se pronunció. La línea chilena tenía en su extrema izquierda al Talca y en su derecha al Concepción; la artillería cargada a la izquierda; la caballería detrás, protegida por una eminencia del suelo. A cada batallón peruano que aparecía, Gorostiaga le oponía una compañía más. De esto se ha querido deducir que aún en ese momento procuraba evitar la batalla decisiva, sin fijarse que no habría podido hacer más porque no tenía sino dos batallones y el enemigo doce, es decir casi una compañía por batallón peruano.
“Cuando los Zapadores se retiraban, las fuerzas de Huamachuco salieron a cortarlos, pero se desprendió en su protección el ayudante del Concepción, don Luis Dall’Ortto, con una compañía y detuvo valientemente el avance contrario. En estos incidentes que prepararon el momento decisivo habían transcurrido dos horas, más o menos. Las compañías de Canales habían principiado a bajar el cerro Sazón a las 6.30 A. M., y cuando Dall’Ortto se batía con las fuerzas de Huamachuco debían ser las 9 A. M. Los chilenos, compañía por compañía, bajaron del cerro Sazón a los primeros pliegues de su base, donde aquel se junta con la pampa de Purrubamba, y el enemigo hacía lo mismo, de modo que había de ambos lados una convergencia decisiva hacia el mismo punto; a disminuir las distancias, en esa llanura en que recupera todo su valor la superioridad numérica. Todas las divisiones peruanas, una tras otra había entrado al fuego y sus cuerpos engreídos con la esperanza de una victoria, que consideraban segura, avanzaban estrechando la línea chilena en tal forma que llegó un momento en los cuerpos de la primera fila en que se reconocían las fisonomías contrarias y se oían las voces de mando. El punto más amagado de la línea de Gorostiaga era la izquierda que defendía el Talca y la Artillería. A ella se contraían de preferencia los esfuerzos desesperados de los soldados de Cáceres.
“Impelidos éstos por la confianza del número bajaron a la pampa abandonando sus fuertes posiciones de la altura, y extendieron su línea de frente a la contraria, rebalsándola por sus extremidades y amenazando flanquearla por las dos puntas. Cerraba una de las alas del lado chileno una compañía del Talca mandada por el capitán ayudante Julio Z. Meza, el que hizo una brillante resistencia. La artillería peruana bajo también de sus atrincheramientos a la llanura y los chilenos resistían en la línea ondulada del plan. Ese errado movimiento de las fuerzas de Cáceres precipitó el desenlace. La batalla continuó en esa forma cerca de dos horas y las huestes peruanas se creyeron vencedoras. Se oyeron gritos entusiastas de ¡Viva el Perú! Los cornetas, tambores y clarines hendían el aire con sus himnos triunfales. Las bandas tocaban dianas. Las campanas de Huamachuco se echaron a vuelo. El combate tenía formas decisivas. Estrechadas las filas uno tenía que vencer: no había ya ninguna operación táctica posible. En ese momento supremo, cuando las municiones empezaban a escasear en ambos campos, se tocó calacuerda en las filas chilenas. La infantería cargó a la bayoneta y Parra acometió con sus jinetes. La embestida fue terrible. La infantería atropelló la línea peruana, rompiéndola por todas partes y parra cortó siete cañones en esa carga bravía de los Cazadores que hizo temblar el suelo de la pampa de Purrubamba y recordar las hazañas nuevas y antiguas de la caballería chilena: la de los Granaderos en Tacna; la de éstos y los Carabineros [de Yungay] en San Juan; las cargas de Yungay del mismo cuerpo que ahora se cubría de gloria. La batalla estaba ganada; el ejército peruano huía en aterrada dispersión, arrojando las armas. La caballería no pudo perseguirlo de un modo medianamente eficaz por la extenuación de las cabalgaduras que se cimbraban jadeantes a pesar del empeño de los jinetes que les despedazaban las costillas con las espuelas, inútilmente”.

Bulnes, Gonzalo. Guerra del Pacífico (tomo III, Capítulo X, Número X). Santiago, Ediciones del Pacífico, 1955. Págs. 256 y 257.

Para los que no sepan Calacuerda significa cargar con todo, a la chilena, con bayoneta en mano y con la única meta de clavar la bandera en las trincheras enemigas o morir en la demanda. Sólo resta que opinen...

viernes, 30 de junio de 2006

Personajes: Manuel Rodríguez Erdoyza

Manuel Rodríguez nace en Santiago el 25 de Febrero de 1785. Hijo de Carlos Rodríguez Herrera y Loreto Erdoyza. Realiza sus primeros estudios en el Colegio Carolino de Santiago, para después ingresar a la carrera de Leyes en la Real Universidad de San Felipe.
Por todos es conocido el papel que le tocó cumplir en la independencia de nuestra patria. Se transformaría en leyenda al asumir el mando de las montoneras o guerrillas que se organizaron desde el otro lado de la cordillera por el General San Martín, quien, junto al Generla O'Higgins preparaba al Ejército Libertador.
Para qué hablar de sus grandes hazañas. Los que queremos y conocemos a nuestra Patria sabemos que él podía ser un fraile o un mendigo, tal y como andaba disfrazado cuando le abrió la puerta al Gobernador de Chile, Casimiro Marcó del Pont, quien lo retribuyó con una moneda de plata sin darse cuenta que se la entregaba a quien había salido a buscar para arrestar aquella mañana.
No hablaré de su muerte acaecida el 26 de Mayo de 1818 en las cercanías de Til-Til, pues las circunstancias son bastante traidora.
Su símbolo más reconocido es la calavera que usaba en el cuello de su guerrera, la cual era símbolo del escuadrón Húsares de la Muerte del cual era Comandante con el grado de Coronel.
Para terminar citaré algunas frases pronunciadas por él:

"¡ Aún tenemos Patria, ciudadanos!"
Pronunciada luego de que en Santiago cundiera el pánico tras saberse del Desastre de Cancha Rayada, ocurrido el 19 de Marzo de 1818.

"Los chilenos no tienen amor propio ni la delicada decencia de los libres. La envidia, la emulación baja y una soberbia absolutamente vana y vaga son sus únicos valores y virtudes nacionales..."
Carta al General José de San Martín (fragmento).

Ahora sólo queda que Uds. opinen sobre este héroe...