sábado, 19 de mayo de 2007

Artes, Letras y Música: Himno Nacional de Chile

El Himno Nacional de Chile es una de las expresiones musicales más importantes y reconocidas tanto en el país como fuera de sus fronteras. Ha sido traducido a innumerables idiomas y muchas son las leyendas que giran en torno a él respecto de que es el más hermoso del munda tras la Marsellesa, Himno Nacional de Francia, pero no son más que mitos.
El Himno Nacional de Chile nació bajo la pluma del poeta chileno-argentino Bernardo de Vera y Pintado por mandato del Director Supremo de la Nación, Capitán General don Bernardo O'Higgins Riquelme, a mediados del 1819. Al no tener música propia se cantó con la del Himno Nacional trasandino. Su letra decía más o menos así:

Coro
Dulce Patria, recibe los votos
con que Chile en tus aras juró
que o la tumba serás de los libres
o el asilo contra la opresión.
I
Ciudadanos: el amor sagrado
de la patria os convoca a la lid:
libertad es el eco de alarma
la divisa: triunfar o morir.
El cadalso o la antigua cadena
os presenta el soberbio español:
arrancad el puñal al tirano
quebrantad ese cuello feroz.
II
Habituarnos quisieron tres siglos
del esclavo a la suerte infeliz
que al sonar de sus propias cadenas
más aprende a cantar que a gemir.
Pero el fuerte clamor de la Patria
ese ruido espantoso acalló
y las voces de la Independencia
penetraron hasta el corazón.
III
En sus ojos hermosos la Patria
nuevas luces empieza a sentir
y observando sus altos derechos
se ha encendido en ardor varonil.
De virtud y justicia rodeada
a los pueblos del orbe anunció
que con sangre de Arauco ha firmado
la gran carta de emancipación.
IV
Los tiranos en rabia encendidos
y tocando de cerca su fin
desplegaron la furia impotente,
que aunque en vano se halaga en destruir.
Ciudadanos mirad en el campo
el cadáver del vil invasor...;
que perezca ese cruel que el sepulcro
tan lejano a su cuna buscó
V
Esos valles también ved, chilenos,
que el Eterno quiso bendecir,
y en que ríe la naturaleza
aunque ajada del déspota vil
Al amigo y al deudo más caro
sirven hoy de sepulcro y de honor:
mas la sangre del héroe es fecunda
y en cada hombre cuenta un vengador.
VI
Del silencio profundo en que habitan
esos Manes ilustres, oíd
que os reclamen venganza, chilenos,
y en venganza a la guerra acudid.
De Lautaro, Colo-Colo y Rengo
reanimad el nativo valor
y empeñad el coraje en las fieras
que la España a extinguirnos mandó.
VII
Esos monstruos que cargan consigo
el carácter infame y servil,
¿cómo pueden jamás compararse
con los héroes del Cinco de Abril?
Ellos sirven al mismo tirano
que su ley y su sangre burló;
por la Patria nosotros peleamos
nuestra vida, libertad y honor.
VIII
Por el mar y la tierra amenazan
los secuaces del déspota vil
pero toda la naturaleza
los espera para combatir:
el Pacífico al Sud y Occidente
al Oriente los Andes y el Sol
por el Norte un inmenso desierto
y el centro libertad y unión.
IX
Ved la insignia con que en Chacabuco
al intruso supisteis rendir
y el augusto tricolor que en Maipo
en un día de triunfo nos dio mil.
Vedle ya señoreando el océano
y flameando sobre el fiero león
se estremece a su vista el íbero
nuestros pechos inflama el valor.
Ciudadanos la gloria presida
de la Patria el destino feliz,
y podrán las edades futuras
a sus padres así bendecir.
El 20 de Agosto de 1820 se consolida el Himno, al que se agregaba la música de Manuel Robles, luego de varias composiciones fallidas de otros músicos de la época.
Sin embargo en 1828 se encargaría una nueva música. ese año, el plenipotenciario chileno en Londres, Mariano Egaña, encargaría al músico español Ramón Carnicer, exiliado por Fernando VII, una nueva melodía. Sería estrenada el 23 de Diciembre de 1828 y, a pesar de las reticencias, logró consolidarse.
Más tarde, y finalizados los problemas con España, la colonia residente alegó la violencia de los versos de Vera y Pintado hacia los ibéricos, por lo que el Gobierno solicita al joven poeta Eusebio Lillo Robles la creación de una nueva letra para la Canción Nacional. Esta contó con la revisión del Rector de la Universidad de Chile, don Andrés Bello quien sólo objetó a Lillo el coro...

Libertad, invocando tu nombre,
la chilena y altiva nación
jura libre vivir de tiranos
y de extraña, humillante opresión
La razón fue que la expresión acerca de los tiranos podría identificarse no sólo con los hispanos, sino también con futuros lideres de la nación. Lillo, entonces, decide conservar el coro de Vera y Pintado por sentirse incapaz de superarlo.
Así nuestro Himnos Nacional quedaría definitivamente consagrado en 1847 y dos decretos supremos, uno del Presidente de la República don Pedro Montt Montt en 1909, y otro del también Presidente de la República don Pedro Aguirre Cerda en 1941, le darían un carácter oficial, quedando definitivamente así:

Dulce Patria, recibe los votos
Con que Chile en tus aras juró
Que o la tumba serás de los libres
O el asilo contra la opresión.
I
Ha cesado la lucha sangrienta;
ya es hermano el que ayer invasor;
de tres siglos lavamos la afrenta
combatiendo en el campo de honor.
El que ayer doblegábase esclavo
libre al fin y triunfante se ve;
libertad es la herencia del bravo,
la Victoria se humilla a sus pies.
II
Alza, Chile, sin mancha la frente;
conquistaste tu nombre en la lid;
siempre noble, constante y valiente
te encontraron los hijos del Cid.
Que tus libres tranquilos coronen
a las artes, la industria y la paz,
y de triunfos cantares entonen
que amedrenten al déspota audaz.
III
Vuestros nombres, valientes soldados,
Que habéis sido de Chile el sostén,
nuestros pechos los llevan grabados;
Los sabrán nuestros hijos también.
Sean ellos el grito de muerte
que lancemos marchando a lidiar,
y sonando en la boca del fuerte
hagan siempre al tirano temblar.
IV
Si pretende el cañón extranjero
nuestros pueblos osado invadir;
desnudemos al punto el acero
y sepamos vencer o morir.
Con su sangre el altivo araucano
nos legó por herencia el valor;
y no tiembla la espada en la mano
defendiendo de Chile el honor.
V
Puro, Chile, es tu cielo azulado,
puras brisas te cruzan también,
y tu campo de flores bordado
es la copia feliz del Edén.
Majestuosa es la blanca montaña
que te dio por baluarte el Señor,
Y ese mar que tranquilo te baña
te promete futuro esplendor.
VI
Esas galas, ¡oh, Patria!, esas flores
que tapizan tu suelo feraz,
no las pisen jamás invasores;
con tu sombra las cubra la paz.
Nuestros pechos serán tu baluarte,
con tu nombre sabremos vencer,
o tu noble, glorioso estandarte,
nos verá combatiendo caer.
Esa es una breve historia del nacimiento y consolidación de nuestra Canción Nacional, sólo resta que opinen...

(Para escuchar la versión de la Orquesta Sinfónica Nacional del Himno Nacional de Chile revisa el artículo de Chile.com)

viernes, 13 de abril de 2007

Deportes: Marcelo Ríos Top One

Seguramente mucha gente ya no recuerda el domingo 29 de Marzo de 1998, pero ese día Chile entero salió a las calles a celebrar. Por primera vez en la historia de Chile y de América Latina, un tenista de estas tierras lograba llegar al primer puesto del ránking mundial del deporte blanco. Marcelo "Chino" Ríos lograba la hazaña tras vencer al estadounidense André Agassi en el Super 9 de Key Biscayne en tres sets por parciales de 7-5, 6-3 y 6-4.
Chile entero salía a las calles a celebrar la que sería considerada la hazaña deportiva del siglo, y a su ejecutor, el mejor deportista chileno del siglo XX. Su puesto lo conservaría por cuatro semanas, y lo perdería al no poder defender el título del Abierto de Montecarlo por una lesión.
Más tarde, el 10 de Agosto del mismo año, recuperaría el número uno del mundo por dos semanas más y terminaría Ríos el año 1998 como número dos del mundo.
La importancia de este logro deportivo, desde mi punto de vista, es mucho mayor que las medallas de oro alcanzadas por Fernando González y Nicolás Massú en 2004, sin desmerecer a estos últimos. Y es que para alcanzar el primer puesto del ránking mundial en el tenis, se requiere forjar una carrera, en cambio para alcanzar una medalla olímpica sólo se debe ganar un torneo, no muy diferente a los normales del circuito de la ATP.
Debemos pensar que sin un Marcelo Ríos número uno del mundo, tal vez no tendríamos a un Fernando González entre los Top Ten o copas mundiales por equipos. El ejemplo de Ríos enseñó que cuando queremos, los chilenos podemos, y le mostró al mundo que Chile existe en el ámbito deportivo mundial, y que pisa fuerte.

Revive esos momentos haciendo clic aquí

jueves, 29 de marzo de 2007

Flora y Fauna: El Copihue

El 20 de Septiembre de 1984 se declara oficialmente al Copihue como la flor nacional de Chile, y desde entonces su comercialización está limitada sólo, precisamente a la flor, no a la planta, ni tallo, ni raíces. Las razones que se esgrimiron las desconozco pero quizás sea que su existencia está limitada a nuestro país únicamente (y algunas zonas húmedas de Argentina), además de ser portadora de una leyenda en torno al pueblo mapuche, zona en la que se encuentra mayoritariamente.
Una de éstas cuenta que los guerreros sobrevivientes de las batallas, subían a los árboles para ver el resultado de la contienda. Al darse cuenta que sus compañeros yacían muertos en el suelo y que sólo reinaba la destrucción, ellos derramaban lágrimas que se convertían en flores de sangre. Así, los copihues permitían recordar a los espíritus de los muertos en batalla.
Otra leyenda cuenta la historia de dos príncipes, la princesa mapuche Hues y el príncipe pehuenche Copih. Ambos se amaban en secreto hasta que un día fueron encontrados por el padre de ella, Copiñiel, a orillas de la laguna Nahuel. En ese mismo instante, Copih y Hues fueron atravesados en el corazón por lanzas, muriendo ambos y hundiéndose en la laguna.
Tiempo después, los pueblos mapuche y pehuenche, tristes por la ausencia de ellos, se reunieron en las orillas de la laguna para recordarlos. Al amanecer, dos lanzas emergieron de las aguas, ambas estaban entrecruzadas y amaradas por una enredadera y en ella habían dos hermosas flores alargadas, una roja como la sangre y otra blanca como la nieve. A esas flores las bautizaron como copihues, en honor a la unión de los enamorados.
El Copihue o Lapageria Rosea, es una enredadera que puede alcanzar una longitud de hasta 4 metros. Tiene hojas simples, ovaladas-oblongas, borde engrosado y liso, de color verde oscuro por encima y claro por debajo. Las flores tienen una longitud de 5 a 10 cm, de intenso color rojo y que aparecen entre Marzo y Mayo. Produce un fruto comestible, una baya, de sabor dulce que contiene muchas semillas. Su raiz es usada en la medicina popular contra enfermedades venéreas, gota y reumatismo.
Es posible encontrar esta bella flor desde Valparaíso (V Región de Valparaíso) hasta Osorno (X Región de los Lagos).
Sus colores van desde el rojo intenso hasta el blanco, pasando por todas las tonalidades intermedias.
La particularidad de esta flor y su gran belleza que la llevaron a ser la flor nacional, han llegado hasta la poesía, así es posible encontrar en nuestra poetisa nacional, Premio Nobel de Literatura 1945, Gabriela Mistral el poema "Copihues".

sábado, 17 de marzo de 2007

Hechos Importantes: El Hundimiento del "Toltén"

El 13 de Marzo de 1942 es una fecha que difícilmente los chilenos recordamos, pero que deberíamos hacerlo, pues en el contexto de la gravísima situación mundial producto de la Segunda Guerra Mundial, el buque mercante chileno de origen danés “Toltén” (ex “Lotta”) fue hundido en aguas norteamericanas, pereciendo 27 de sus 29 tripulantes. Lo hechos son descritos a continuación.
El barco chileno “Toltén” llevó a la ciudad estadounidense de Baltimore un cargamento de salitre, el que fue descargado el 11 de Marzo. El día 12 el buque se dirigía a Nueva York, sin carga. Entonces, a 17 millas de la costa de esta última ciudad –unos 27 kilómetros– fue torpedeado por un submarino supuestamente de bandera alemana, los cuales no distinguían nacionalidades a la hora de realizar sus ataques.
Según uno de los sobrevivientes de la tragedia, Julio Faust Rivera, fogonero de la nave, esta literalmente se partió en dos, saltando él fuera del buque producto de la explosión. Esto habría ocurrido entre las 2 y las 4 de la madrugada del 13 de Marzo, zozobrando el barco en no más de seis minutos, lo que no dio tiempo a sacar los botes salvavidas, por lo que desconocía el destino de sus compañeros. El “Toltén” era una víctima más de los numerosos buques latinoamericanos hundidos en aguas norteamericanas durante la Segunda Guerra Mundial.
Ahora las repercusiones de este hecho fueron numerosas, y entre otras podemos encontrar una baja en las acciones del mercado bursátil de la Compañía Sudamericana de Vapores, propietaria del buque, pero, la más importante de las consecuencias sería el aporte a la parte de la balanza que se inclinaba por el rompimiento de las relaciones con el Eje Berlín – Roma – Tokio y el ingreso de Chile al conflicto bélico más grande de la historia humana. Esto se concretaría un par de años después, correspondiéndole al Gobierno del Presidente Juan Antonio Ríos Morales, tomar la difícil decisión.
Las versiones sobre el hundimiento abundan, pero hay dos que son las más importantes. Por supuesto la que prima en este caso es aquella que asegura que fue un submarino alemán, de los muchos apostados en las costas atlánticas de los Estados Unidos y América Central y del Sur, el que hundió el buque mercante chileno. Esta era una situación recurrente y no era Chile al primer país al que le pasaba; se hundieron muchos buques estadounidenses, obvio, antes, además de algunos brasileños y argentinos en el caso latinoamericano. La Embajada de Estados Unidos en Santiago confirmaría esta versión asegurando que el buque se encontraba bajo la dirección del Servicio de Patrullaje de la Marina de los Estados Unidos, pues el capitán del “Toltén” había solicitado instrucciones las que no se daban a buques neutrales. Esto habría llevado a los alemanes a considerarlo norteamericano y proceder a su hundimiento.
Otra versión afirma que el buque fue hundido por los mismos estadounidenses, por cuanto el capitán del barco no habría obedecido las órdenes que le indicaron de que debía apagar sus luces al navegar de noche, y que debía maniobrar lo más cerca de la costa si es que no alcanzaba a llegar a Delaware de día. No pudo llegar a Delaware de día y al no apagar sus luces tras ser requerido por una lancha de patrullaje estadounidense, se procedió a atacar al “Toltén” hundiéndolo, bajo pretexto del estado de guerra en que se encontraban los Estados Unidos de Norteamérica.
Queda ahora a criterio de los lectores qué creer. Pueden postular nuevas versiones acerca del hundimiento si es que lo conocen. Lo que si debemos saber es que, independientemente de quien lo haya hecho, el 13 de Marzo de 1942, la sangre de 29 trabajadores chilenos se derramó en las costas de Nueva York y fue una de las tantas razones que llevaron al Gobierno de Chile a declarar la guerra a Alemania, Italia y Japón.

miércoles, 14 de febrero de 2007

Personajes: Galvarino

A petición de un amigo mío, esta vez he decidido escribir algo sobre el valiente soldado y jefe mapuche, Galvarino, del cual todos algunas vez hemos oído hablar en nuestras superficiales clases de historia, o leído algo en algún manual o libros.
No podré efectuar una biografía demasiado detallada pues la vida de estos personajes no es muy conocida y la información sobre ellos es escasísima. Comenzaré la historia desde donde es por todos conocida y añadiré algunos elementos de leyenda al personaje.
El 18 de Noviembre de 1557, el Gobernador de Chile, don García Hurtado de Mendoza, cruzaba el río Biobío al mando de 600 hombres para luchar contra los mapuches en el sur.
Los españoles acamparon en un sector denominado Lagunillas en la actual comuna de Coronel, donde lucharían con los indígenas liderados por el Toqui Caupolicán, batalla en la que ninguno de los dos bandos logró una victoria contundente ni definitiva. Sin embargo os españoles liderados en batalla por Rodrigo de Quiroga lograron capturar a algunos guerreros mapuches, entre ellos, Galvarino. El cruel Gobernador, muy amigo de macabros castigos y que, en alguna ocasión, incluso estuvo a punto de matar a don Alonso de Ercilla, el célebre poeta autor de “La Araucana”, mandó a cortar las manos del aguerrido mapuche, como escarmiento.
Al saber que sería mutilado, Galvarino miró con arrogancia a quienes llevarían a cabo la ejecución de su castigo, y llegó sin temor alguno a su lugar de castigo, puso su mano en una rama de árbol donde su extremidad fue cercenada de un hachazo. Después, y sin vacilar, puso la otra mano, y seguido puso su cabeza. Sin embargo, los españoles no quisieron cortársela, y lo liberaron para que los mapuches vean a qué se exponían de seguir luchando contra ellos.
Los mapuches de Caupolicán volverían a la carga contra los españoles, esta vez siendo derrotados el 30 de Noviembre de 1557 en Millarapué. Entre las filas de los indígenas increíblemente iba, aún con los brazos sin sanar del todo, el valiente Galvarino, quien había adosado filosas cuchillas a sus cercenadas muñecas, para seguir luchando. Esta vez fué condenado a la horca, donde finalmente pereció.
Ya que no hay frases textuales de este personaje será necesario echar un vistazo a lo que de Galvarino han dicho los poetas Alonso de Ercilla en su obra “La Araucana” y Pedro de Oña en su “Arauco Domado”.

Segad esta garganta,/siempre sedienta de la sangre vuestra;/que no temo la muerte ni me espanta/vuestra amenaza y rigurosa muestra:/y la importancia y pérdida no es tanta/que haga falta mi cortada diestra,/pues quedan otras muchas esforzadas/que saben gobernar bien las espadas.
(Atribuida por Ercilla a Galvarino luego de cortar sus manos. “La Araucana”, Parte Segunda, Canto XXII, Estrofa 47)

¿De qué nación tan bárbara se sabe/que ofenda su linaje y propria tierra/por excusar el peso de la guerra,/juzgando que el servir es menos grave?/¡Traidores!, en vosotros sólo cabe/y en esos pechos pérfidos se encierra,/según lo que tenemos hoy delante,/Atrocdad y crimen semejante.
(Atribuida por Oña a Galvarino y dirigida a los indígenas que ayudaban a los españoles. “Arauco Domado”, Canto Duodécimo)

[Información extraída de “La Araucana” de Alonso de Ercilla y Zúñiga; “Arauco Domado” de Pedro de Oña; y del Centro de Documentación Mapuche en Internet]

sábado, 3 de febrero de 2007

Misceláneos: La Trágica Anécdota del Centenario

El año 1910, Centenario de la República de Chile, el Presidente don Pedro Montt Montt, decidió junto a su par argentino la celebración conjunta de los centenarios de ambos países. Por ello el Presidente Montt decide viajar a Argentina en Mayo de ese año para asistir a los actos de rigor. Sin embargo, su salud, ya muy afectada antes del viaje, recibió un golpe desastroso por el esfuerzo del viaje al país trasandino, por lo que decide retirarse de La Moneda en busca de recuperación, y el 8 de Julio de 1910 parte a Alemania delegando sus funciones en su Ministro del Interior, don Elías Fernández Albano.
El 16 de Agosto se recibe desde el país europeo la lamentable noticia de la muerte del Presidente de la República producto de un derrame cerebral, faltando poco más de un mes para la celebración del Centenario de nuestro país. Sigue gobernando el país para ese momento, en calidad de Vicepresidente de la República don Elías Fernández. Pero tan sólo doce días antes de la gran fiesta, el día 6 de Septiembre de 1910, fallece también de un fuerte resfrío, el Vicepresidente Fernández. Asume en su reemplazo, y porque así lo establecía la Constitución de 1933, el ministro más antiguo en ese momento que era el de Justicia e Instrucción Pública, don Emiliano Figueroa Larraín, a quien le correspondería encabezar las celebraciones del Centenario.
La anécdota viene por parte de la delegación argentina, encabezada por el Presidente de esa nación, don José Figueroa Alcorta. Esta delegación decide traer de regalo al Presidente de la República una bandeja de plata que traía grabadas las iniciales del mandatario y que se había mandado traer del extranjero. Con tan buena suerte corrieron los argentinos que las iniciales del fallecido Vicepresidente, don Elías Fernández, coincidían con las iniciales del que recién había asumido, don Emiliano Figueroa, por lo que no hubo necesidad de cambiar el presente.

miércoles, 24 de enero de 2007

Documentos: Acta de Instalación de la Excelentísima Junta Gubernativa del Reyno

Aquí les transcribo para su conocimiento el acta de la Primera Junta Nacional de Gobierno:

"ACTA DE LA INSTALACION DE LA EXMA JUNTA GUBERNATIVA DEL REYNO."

"En la muy Noble Ciudad de Santiago a diez y ocho dias dél Mez de Septiembre del anio de mil ochocientos diez: El Muy Ylustre Senior Presidente y Seniores de Su Cabildo, congregados con todos los Gefes de todas las Corporaciones, Prelados de las Comunidades Religiosas, y Vecindario Noble de la Capital en la sala del Real Consulado: dixeron. Que siendo el principal objeto del Govierno y del Cuerpo Representante de la Patria el orden, quietud, y tranquilidad Publica perturbada notablemente en medio dela incertidumbre acerca de las noticias dela metropoli, que producian una divergencia peligrosa en las opiniones de los Ciudadanos; se habia adoptado el partido de consiliarlas aun punto de unidad combocandolos al Magestuoso congreso enque se hallavan reunidos para consultar la mejor defensa del Reyno y sosiego Comun conforme alo acordado: y teniendo alavista el Decreto de treinta de Abril Expedido por el Supremo Concejo de Regencia, en que se niega toda provicion y audiencia en materias de gracia y Justicia quedando solo expedito su despacho en las de Guerra, con concideracion a que la misma Regencia conn su manifiesto de catorce de Febrero ultimo ha remitido el de la instalacion dela Junta de Cadiz advirtiendo alas Americas que esta podrá servir de Modelo alos Pueblos que quieran elegirse un Govierno representativo digno de su confianza y proponiendose que toda la discordia dela Capital provenía del deseo de tal establecimiento con el fin de que se examinase y decidiese por todo el congreso la legitimidad de este negocio: oydo el Procurador General que con la mayor energia expuso las Decisiones legales yque ha este Pueblo asistia las mismas prorrogativas y derechos que alos de Espania p.a fixar un Govierno igual especialmente quando no menos que aquellos se halla ámenazados de Enemigos y de las intrigas que hacen mas peligrosa la distancia necesitado á precaverlas, y preparar su mejor defensa: con cuios antesedentes penetrado el Muy Ylustre Señor Presidente de los propios conocimientos, y há exemplo delo que hizo el Señor Governador de Cadiz; depositó toda su autoridad en el Pueblo pa que acordase el Gobierno mas digno de su confianza y mas aproposito ala observancia de las Leyes, y conservacion de estos Dominios asu legitimo Dueño y desgraciado Monarca el Señor Don Fernando Septimo en este solemne acto todos los Prelados Gefes, y Vecinos tributandole las mas expresivas Gracias por aquel magnanimo desprendimiento, aclamaron con la mayor efucion de su alegria y armoniosa uniformidad que se estableciese una Junta presidida perpetuamente del mismo Señor Conde de la conquista en manifestacion de la gratitud que merecía a este Generoso Pueblo, que teniendole a su frente se promete el Govierno mas feliz la Paz inalterable y la Seguridad permanente del Reyno: Resolvieren que se agregasen seis vocales que fuesen interinos mientras se convocavan y llegavan los Diputados de todas las Provincias de Chile para organizar lo que devia regir en lo subsesibo, y procediendo a la eleccion de estos propuestos en primer lugar el Ylustrisimo Señor don Jose Antonio Martinez de Aldunate, se acepto con universal aprovación del congreso: sucedio lo mismo con el segundo vocal el Señor Don Fernando Marquez de la Plata del Supremo Consejo de la Nacion: con el tercero Doctor Don Juan Martinez de Rosas: y Quarto vocal el Señor Coronel Don Ygnacio de la Carrera, admitidos con los mismos vivas y aclamaciones sinque discrepase uno demas de quatrocientos sinquenta vocales y procediendo luego ala eleccion por sedulas secretas delos dos Miembros que devian completar la Junta (porque se advirtio alguna diferiencia en los dictamenes) resultó la Pluralidad por el Señor Coronel Francisco Xavier de Reyna y Maestre de Campo Don Juan Enrique Rosales, que manifestados al Público fueron recividos con singular regosijo: con el que selevro todo el congreso la eleccion de dos Secretarios en los Doctores Don Jose Gaspar Marin, y don Jose Gregorio de Argomedo, que por su notoria literatura honor y Providad se han adquirido toda la satisfaccion del pueblo: se consedio á los Secretarios el voto ínformativo acordandose que el mismo Escribano de Govierno lo fuese dela Junta: se concluieron y proclamaron las elecciones: Fueron llamados los electos, y haviendo prestado el Juramento de husar fielmente su Ministerio, defender este Reyno hasta con la ultima gota de su sangre concervarlo al Señor Don Fernando Septimo y reconocer el Supremo Concejo de Regencia fueron puestos en poseción de sus empleos: Declarando el Ayuntamiento, Prelados, Gefes, y Vecinos el tratamiento de excelencia que devía corresponder ha á quella Corporacion, y a su Presidente en particular, como a cada Vocal el de Senioría, la facultad deproveer los empleos bacantes y que vacaren, y alas demas que dictase la necesidad de no poderse ocurrir ala Soverania Nacional. Todos los Cuerpos Militares, Xefes, Prelados, Religiosos, y Vecinos juraron en el mismo acto obediencia y fidelidad á dicha Junta ínstalada asi en nombre del Señor Don Fernando Septimo a quíen estara siempre sugeta conservando las autoridades constituidas, y empleados en sus respectivos destinos: Y havíendose pasado oficio al Tribunal de la Real Audiencia para que prestase el mismo reconocimiento el dia de maniana diez y nueve del Corriente (por haverse concluido las diligencias relacionadas á la hora intempestiva de las tres de la tarde) resolvieron dichos Seniores se extendiese esta Acta, y publicase en forma de Vando Solemne, se fixase para mayor notoriedad en los Lugare acostumbrados, y se circulasen testimonios con los respectivos oficios a todas las Ciudades y Villas del Reyno. Asi lo acordaron y firmaron de que doy feé=

"José Miguel Infante
"Procurador Gral."

(Extraído de Memoria Chilena)

jueves, 21 de diciembre de 2006

Lugares: Puerto Montt

Después de tanto tiempo al fin he podido regresar para traerles otro artículo. Esta vez versa sobre una de las ciudades que progresa de manera más acelerada en Chile: Puerto Montt.
Puerto Montt es una ciudad ubicada en los 41º 28' 18" de latitud sur, 72º 56' 12" de longitud oeste, se encuentra a una altura de 20 metros sobre el nivel del mar, y tiene una superficie, la comuna completa de 1.673 km2. Su población asciende a los 175.938 habitantes según el Censo del 2002 realizado por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Su alcalde, por segundo período consecutivo es el Sr. Rabindranath Quinteros Lara. Es la capital de la X Región de los Lagos en el sur de Chile, y es una de las ciudades más pujantes del país.
Puerto Montt fue fundada el 12 de Febrero de 1853 por don Vicente Pérez Rosales, por ese tiempo, Agente de Colonización del Gobierno de Chile, que, en vista de la desocupación de la zona y de la falta de población chilena para ocuparla, decide atraer inmigrantes alemanes al país los que fueron instalados en una serie de ciudades fundadas por Pérez Rosales, entre las que están también las ciudades de la cuenca lacustre de Llanquihue.
Pérez Rosales decide fundar esta ciudad en los márgenes del Seno de Reloncaví, en una pequeña caleta llamada Melipulli (Cuatro Colinas) por los habitantes nativos del lugar, y colocarle el nombre de Puerto Montt en honor al Presidente de la República de la época, y que firma el decreto de fundación: don Manuel Montt Torres.
Rápidamente la ciudad se organizó entorno a la actividad forestal impulsada por la explotación del alerce por parte de los recién instalados colonos alemanes. Con el paso de los años la industria puertomontina se diversificó siendo una de las más prolíficas del país y compitiendo a nivel internacional durante mucho tiempo con productos como la cerveza, las cecinas, etc. En la actualidad el auge económico de Puerto Montt se encuentra en el sector acuícuola, debido a la industria del salmón, que se exporta a los principales mercados internacionales como Japón y la Unión Europea.
Entre los puntos de mayor interés turístico en la comuna están el sitio arqueológico de Monteverde (o Monte Verde) ubicado a 14 kms de la ciudad y donde se encuentran los restos del asentamiento humano más antiguo de América con cerca de 14 mil años de antigüedad. También está la caleta de Angelmó, popularizada a nivel internacional por la pintura del chileno Arturo Pacheco Altamirano, y famosa además por su mercado de mariscos y pescados y sus cocinerías donde se comercializan platos típicos de la zona y del Archipiélago de Chiloé, como el curanto. Además cuenta con dos balnearios Pelluco y Chinquihue, de poca afluencia turística, debido a la inestabilidad climática de la ciudad en que llueve prácticamente todo el año.
Puerto Montt es además un importante centro administrativo, concentrando el poder ejecutivo y judicial de la Región de los Lagos, y siendo un vital punto de comunicación entre la capital de Chile y el norte del país con las regiones australes, contando en la actualidad con un Terminal de Buses, un Aeropuerto Internacional (El Tepual), un puerto de transporte de carga y pasajeros que en los últimos años ha crecido notablemente con el arribo de numerosos cruceros, además de ser el punto de inicio de la Carretera Nº 7 Longitudinal Austral, que lo une con Villa O'Higgins en la Región de Aysén.
Cabe destacar el importante legado cultural dejado por los alemanes en la zona, además de ser cuna de importantes personalidades del país, como pintores y poetas, además de importantes actores de la vida política nacional, como miebros de la Junta de Gobierno que rigió el país en el Gobierno Militar, don Rodolfo Stange Oelckers (General Director de Carabineros entre 1985 y 1995). Por supuesto, no es menor la importancia a nivel educacional de la ciudad, donde se encuentra el que es considerado el segundo mejor colegio particular de Chile, El Instituto Alemán de Puerto Montt, y el doceavo mejor colegio fiscal del país, el Liceo Manuel Montt.
Puerto Montt pasa entonces a constituir un importante polo de desarrollo a nivel de país, y una de las principales ciudades de la nación, digna de ser conocida por todos ustedes.

martes, 3 de octubre de 2006

Artes, Letras y Música: La Araucana

El conquistador y hombre de letras Alonso de Ercilla y Zúñiga llegó a Chile en 1557 junto al recién nombrado Gobernador y Capitán General del Reino Chile don García Hurtado de Mendoza, desembarcando en la Isla Quiriquina para, desde ese lugar, llegar al continente, específicamente al Fuerte de Tucapel, que se encontraba rodeado de los indígenas mapuches de la zona. Sin embargo, no me interesa en esta sección relatar acerca de la vida de Ercilla, sino para describir un poco la obra que lo llevó a la fama y al ideal de un hombre renacentista, “La Araucana”, que relata, nada más ni nada menos, que la Guerra de Arauco en que los valientes españoles se enfrentaron a los bravíos mapuches. Hay que hacer la aclaración de que Ercilla los llama araucanos a pesar de que el nombre que la historia les ha dado recientemente es el de mapuches a los habitantes naturales de Chile a la llegada de los españoles, y situados tradicionalmente (y no sin algo de controversia) entre los río Biobío y Toltén. Hay que destacar –y esta es una versión personal– que es poco probable que Ercilla se haya equivocado en la denominación de los indígenas, más bien sería correcto pensar que la zona a la que llegó era el territorio del Lonko Arauco o de Penco, lo que lleva a la denominación de la obra, y en aquella época los topónimos se colocaban de acuerdo al Lonko que regía el territorio, nombres que perduran hasta hoy.
“La Araucana” es un poema épico que describe hechos que Ercilla no vivió directamente sino que ocurrieron antes de su llegada. Está escrito en estrofas regulares, octavas reales, con rima, conteniendo 37 cantos. El objetivo de la obra es claro, y es el relato de los hechos de la Guerra de Arauco. Cabe destacar la dedicatoria que hace Ercilla al Rey de España en la época, Felipe II. Veamos algunos trozos importantes de la obra:

Chile, fértil provincia y señalada
en la región Antártica famosa,
de remotas naciones respetada
por fuerte, principal y poderosa;
la gente que produce es tan granada,
tan soberbia, gallarda y belicosa,
que no ha sido por rey jamás regida
ni a extranjero dominio sometida.

Es Chile norte sur de gran longura,
costa del nuevo mar, del Sur llamado;
tendrá del este a oeste de angostura
cien millas, por lo más ancho tomado;
bajo del polo Antártico en altura
de veinte y siete grados, prolongado
hasta do el mar océano y chileno
mezclan sus aguas por angosto seno.

La primera de estas estrofas, pertenecientes al Canto I de la Primera Parte de la obra, es una de las más conocidas por todos los chilenos. Se trata de una descripción de la gente de nuestra tierra y también de la ubicación geográfica de nuestro país. Como vemos, en la segunda de estas estrofas, hay una descripción de cómo es nuestro Chile actual, como si hubiera predicho lo que sucedería en el futuro.

Fue Lautaro industrioso, sabio, presto,
de gran consejo, término y cordura,
manso de condición, y hermoso gesto,
ni grande, ni pequeño de estatura;
el ánimo en las cosas grandes puesto,
de fuerte trabazón y compostura,
duros los miembros, recios y nerviosos,
anchas espaldas, pechos espaciosos.

Era este noble mozo de alto hecho,
arón de autoridad, grave y severo,
amigo de guardar todo derecho,
áspero y riguroso, justiciero;
de cuerpo grande y relevado pecho,
hábil, diestro, fortísimo y ligero,
sabio, astuto, sagaz, determinado,
y en casos de repente reportado.

Como vemos en estas estrofas se pueden apreciar descripciones de algunos indígenas de conocidos de nuestra tierra. La primera es una descripción de Lautaro, notable general o toqui mapuche, la segunda corresponde a Caupolicán, sucesor de Lautaro y algunos creen que sólo se trata de una invención de la pluma de Ercilla. Ambos son dos de los personajes más conocidos de la Guerra de Arauco, destacando por su valor en la lucha contra los invasores españoles.
No queda más que resumir unas cuantas cosas acerca de la obra. Se trata por supuesto de una invención de Ercilla, no debemos creer que todo lo que se cuenta allí es necesariamente cierto. En lo personal, creo que mucho de lo que allí aparece sucedió realmente y seguro debe enorgullecernos como chilenos conocer algunas hazañas realizadas tanto por españoles como por mapuches, que darían origen a lo que somos hoy. Los invito a leer esta obra apasionante y a que opinen…
(Extractos en orden respectivo: Primera Parte, Canto I, estrofas VI y VII; Canto III, estrofa LXXXVII; Segunda Parte, Canto II, estrofa XLVII)

sábado, 22 de julio de 2006

Deportes: Chile en Atenas 1896

No muchos lo saben pero en los primeros Juegos Olímpicos de la era moderna, los que se realizaron gracias a la creación del Comité Olímpico Internacional (COI) fundado por el Barón Pierre de Coubertin, participó un chileno abriendo la historia olímpica de nuestro país. De hecho, fue el primer sudamericano en participar en Atenas 1896.
Luis Subercaseaux, hijo de un diplomático chileno que cumplía funciones en Francia, fue este atleta el cual se sintió llamado a participar en representación de nuestro país. A pesar de la prohibición de su padre, el joven fue de todas maneras, respresentando a Chile en los 100, 400 y 800 metros planos, y pasando a la historia como el primer sudamericano en participar en una competencia olímpica, y dejando a Chile entre los 13 países con representación en aquel evento deportivo.
Esta historia es desconocida para la gran mayoría de los chilenos, y es que se mantuvo oculta por muchos años, hasta la muerte del atleta.
Como información adicional acerca de los Juegos Olímpicos de Atenas 1896 se puede decir que, fueron los primeros Juegos Olímpicos de Verano de la era moderna, y se realizaron en la ciudad capital de Grecia como forma de rememorar el origen de la competencia. Comenzaron el día 6 de Abril inaugurados por el Rey de Grecia, Jorge I. Hubo 245 competidores, de 13 países del mundo, y 43 eventos de 9 deportes. Culminaron el día 15 de Abril, en el estadio Panathinaiko de Atenas.

(Lamentablemente me fue imposible encontrar una foto de nuestro atleta, en cuanto tenga una la subiré)

lunes, 17 de julio de 2006

Flora y Fauna: El Huemul

El escudo nacional, creado por el artista irlandés Charles Wood Taylor en 1834, incluye como guardianes a dos animales propios de nuestro país: el cóndor y el huemul.
Este último animal es muy desconocido incluso para los propios chilenos, que no saben de él más que el hecho de que existe en el emblema patrio. Para los extranjeros también este animal era rarísimo, y lo confundieron cientos de veces con un caballo, lo que se puede ver reflejado en innumerables versiones de nuestro escudo nacional que tienen una data muy antigua y que están hechos de hierro, puesto que estos adornos se mandaban a hacer a otros países –como Inglaterra por ejemplo– por carecer Chile de la tecnología para realizarlos, y donde aparece, en lugar de un huemul, un caballo.
El huemul, huemul chileno o ciervo andino del sur (hippocamelus bisulcus) es un animal endémico de América del Sur, habitante del sur de Chile y Argentina. Puede llegar a medir un metro de alto a la cruz (parte más alta del lomo) y pesar, en promedio, entre 45 y 65 kilos, aunque también puede llegar a los 100 kilos de peso. El macho es más grande que la hembra y, como en la mayoría de los ciervos, sólo el macho tiene astas, las cuales se mudan. Su reproducción es muy lenta, ya que sólo tiene una cría por temporada y su período de gestación dura entre 6 y 7 meses. Su pelaje es de color café oscuro en invierno, y amarillo (dorado) o gris en verano.
El huemul es además un animal bastante solitario, las manadas no son de más de 4 individuos, y están compuestas por una hembra y sus crías, aunque hay que destacar que también se pueden encontrar muchos huemules solos. En cuanto a su alimentación, prefieren las hojas tiernas, los tallos y flores de hierbas y arbustos, y gusta de los lugares de agua dulce. Cabe destacar que el huemul es un excelente nadador.
Su hábitat original se extendía desde los bosques y las zonas precordilleranas de la VIII Región del Biobío, hasta la XII Región de Magallanes y la Antártica Chilena, sin embargo en la actualidad y debido a la caza indiscriminada, los incendios forestales, y la deforestación, han quedado reducidos a lugares muy aislados de la X Región de los Lagos (Chiloé continental), la XI Región Aysén del General Carlos Ibáñez del Campo, y la XII Región. Se cree que quedarían cerca de 2.000 ejemplares en nuestro país, sin embargo, otras fuentes aseguran que no quedarían más de 100. Se supone que se encuentran protegidos por la ley de la República, desde el año 1929, y que trece parques nacionales lo protegerían.
En otros aspectos, la palabra huemul derivaría del mapudungún huemin o huemulu que significa seguidor, por su característica de seguir al líder de la manada.
Para terminar, veamos qué escribió sobre este hermoso animal la poetisa chilena, ganadora del Premio Nobel de Literatura el año 1945, Gabriela Mistral: "Cuatro tiempos del huemul", "Menos cóndor y más huemul".

domingo, 2 de julio de 2006

Hechos Importantes: Batalla de Huamachuco

Todos los años, por estas fechas, comenzamos a escuchar sobre el Juramento a la Bandera de los soldados, y que la razón de dicha celebración en ese día es por la Batalla de La Concepción, donde murieron los 77 jóvenes capitaneados por Ignacio Carrera Pinto, nieto del General José Miguel Carrera, y de los cuales ninguno sobrepasaba los 20 años. En fin, hoy, en vísperas de esa fecha y sin despreciarla para nada, me gustaría rememorar un 10 de Julio que ocurrió un año después, que puso fin a una larga y cruenta guerra, y que muy pocos chilenos recuerdan o rememoran. Quiero recordar el 10 de Julio de 1883, el triunfo chileno en Huamachuco, fin de la Guerra del Pacífico. He aquí un trozo que dedica el historiador chileno Gonzalo Bulnes, autor de la más célebre historia del conflicto, sobre la Batalla de Huamachuco...

“Al amanecer del 10 de julio, [el Coronel Alejandro] Gorostiaga mandó que el capitán ayudante de Zapadores, [Ricardo] Canales, fuese con las dos compañías de su cuerpo a provocar al enemigo en su campamento de la cima de Cuyulga. Esta era la operación de reconocimiento ofensivo resuelta el día anterior. Las compañías se desplegaron en guerrillas a cargo de sus capitanes don Amador Moreira y don Juan Antonio Maldonado, atravesaron la pampa de Purrubamba y empezaron a escalar las laderas del cerro enemigo. [El General Andrés Avelino] Cáceres descolgó contra ellas fuerzas de los batallones Jauja y Junín. El tiroteo se sostuvo con firmeza por ambos lados, pero los chilenos avanzaban a pesar de ser su número inferior, y muy desventajosa la configuración del terreno, en plano inclinado ascendente. Gorostiaga seguía con la vista el combate, y observando que Canales extralimitaba sus órdenes y comprometía la acción, envió decirle que se retirara. La orden la transmitió el jefe del telégrafo, don Demetrio Tovar, a quien Gorostiaga cedió su caballo para ese efecto. Pero ya prácticamente no era posible. Canales había entrado demasiado en el fuego y los contrarios no le habrían permitido hacer una retirada tranquila. La batalla estaba trabada por la impetuosidad de los Zapadores.
“Es muy difícil precisar los accidentes de un combate. Ocurren en un momento de confusión, y después de la batalla cada uno la rehace a su manera, en relación con el sitio en que figuraba, con su fantasía, con su interés, y hasta con sus simpatías y antipatías. Por eso procuraré ser muy parco en la descripción de ésta.
“Después de un rato, las compañías de Zapadores notaron que sus municiones escaseaban y que se presentaban a cada momento más y más fuerzas enemigas, lo que las obligó a bajar la ladera tratando de retirarse a su base. Parece que en ese momento crítico para los Zapadores, [El Comandante Alberto] Novoa, lanzó en protección de ellos una compañía de Cazadores a caballo, mandada por el capitán Juan de Dios Quezada, oficial que como [el Mayor Sofanor] Parra, venía haciendo repetir su nombre en todas las acciones de guerra desde Calama. Pero la forma del terreno impidió que la acción de los Cazadores tuviera eficacia. Pronunciada la retirada de los Zapadores, los cuerpos chilenos se movieron a protegerlos y los peruanos hicieron un avance simultáneo por las dos alas, con el propósito ostensible de encerrarlos. Desde ese momento la batalla se pronunció. La línea chilena tenía en su extrema izquierda al Talca y en su derecha al Concepción; la artillería cargada a la izquierda; la caballería detrás, protegida por una eminencia del suelo. A cada batallón peruano que aparecía, Gorostiaga le oponía una compañía más. De esto se ha querido deducir que aún en ese momento procuraba evitar la batalla decisiva, sin fijarse que no habría podido hacer más porque no tenía sino dos batallones y el enemigo doce, es decir casi una compañía por batallón peruano.
“Cuando los Zapadores se retiraban, las fuerzas de Huamachuco salieron a cortarlos, pero se desprendió en su protección el ayudante del Concepción, don Luis Dall’Ortto, con una compañía y detuvo valientemente el avance contrario. En estos incidentes que prepararon el momento decisivo habían transcurrido dos horas, más o menos. Las compañías de Canales habían principiado a bajar el cerro Sazón a las 6.30 A. M., y cuando Dall’Ortto se batía con las fuerzas de Huamachuco debían ser las 9 A. M. Los chilenos, compañía por compañía, bajaron del cerro Sazón a los primeros pliegues de su base, donde aquel se junta con la pampa de Purrubamba, y el enemigo hacía lo mismo, de modo que había de ambos lados una convergencia decisiva hacia el mismo punto; a disminuir las distancias, en esa llanura en que recupera todo su valor la superioridad numérica. Todas las divisiones peruanas, una tras otra había entrado al fuego y sus cuerpos engreídos con la esperanza de una victoria, que consideraban segura, avanzaban estrechando la línea chilena en tal forma que llegó un momento en los cuerpos de la primera fila en que se reconocían las fisonomías contrarias y se oían las voces de mando. El punto más amagado de la línea de Gorostiaga era la izquierda que defendía el Talca y la Artillería. A ella se contraían de preferencia los esfuerzos desesperados de los soldados de Cáceres.
“Impelidos éstos por la confianza del número bajaron a la pampa abandonando sus fuertes posiciones de la altura, y extendieron su línea de frente a la contraria, rebalsándola por sus extremidades y amenazando flanquearla por las dos puntas. Cerraba una de las alas del lado chileno una compañía del Talca mandada por el capitán ayudante Julio Z. Meza, el que hizo una brillante resistencia. La artillería peruana bajo también de sus atrincheramientos a la llanura y los chilenos resistían en la línea ondulada del plan. Ese errado movimiento de las fuerzas de Cáceres precipitó el desenlace. La batalla continuó en esa forma cerca de dos horas y las huestes peruanas se creyeron vencedoras. Se oyeron gritos entusiastas de ¡Viva el Perú! Los cornetas, tambores y clarines hendían el aire con sus himnos triunfales. Las bandas tocaban dianas. Las campanas de Huamachuco se echaron a vuelo. El combate tenía formas decisivas. Estrechadas las filas uno tenía que vencer: no había ya ninguna operación táctica posible. En ese momento supremo, cuando las municiones empezaban a escasear en ambos campos, se tocó calacuerda en las filas chilenas. La infantería cargó a la bayoneta y Parra acometió con sus jinetes. La embestida fue terrible. La infantería atropelló la línea peruana, rompiéndola por todas partes y parra cortó siete cañones en esa carga bravía de los Cazadores que hizo temblar el suelo de la pampa de Purrubamba y recordar las hazañas nuevas y antiguas de la caballería chilena: la de los Granaderos en Tacna; la de éstos y los Carabineros [de Yungay] en San Juan; las cargas de Yungay del mismo cuerpo que ahora se cubría de gloria. La batalla estaba ganada; el ejército peruano huía en aterrada dispersión, arrojando las armas. La caballería no pudo perseguirlo de un modo medianamente eficaz por la extenuación de las cabalgaduras que se cimbraban jadeantes a pesar del empeño de los jinetes que les despedazaban las costillas con las espuelas, inútilmente”.

Bulnes, Gonzalo. Guerra del Pacífico (tomo III, Capítulo X, Número X). Santiago, Ediciones del Pacífico, 1955. Págs. 256 y 257.

Para los que no sepan Calacuerda significa cargar con todo, a la chilena, con bayoneta en mano y con la única meta de clavar la bandera en las trincheras enemigas o morir en la demanda. Sólo resta que opinen...

viernes, 30 de junio de 2006

Personajes: Manuel Rodríguez Erdoyza

Manuel Rodríguez nace en Santiago el 25 de Febrero de 1785. Hijo de Carlos Rodríguez Herrera y Loreto Erdoyza. Realiza sus primeros estudios en el Colegio Carolino de Santiago, para después ingresar a la carrera de Leyes en la Real Universidad de San Felipe.
Por todos es conocido el papel que le tocó cumplir en la independencia de nuestra patria. Se transformaría en leyenda al asumir el mando de las montoneras o guerrillas que se organizaron desde el otro lado de la cordillera por el General San Martín, quien, junto al Generla O'Higgins preparaba al Ejército Libertador.
Para qué hablar de sus grandes hazañas. Los que queremos y conocemos a nuestra Patria sabemos que él podía ser un fraile o un mendigo, tal y como andaba disfrazado cuando le abrió la puerta al Gobernador de Chile, Casimiro Marcó del Pont, quien lo retribuyó con una moneda de plata sin darse cuenta que se la entregaba a quien había salido a buscar para arrestar aquella mañana.
No hablaré de su muerte acaecida el 26 de Mayo de 1818 en las cercanías de Til-Til, pues las circunstancias son bastante traidora.
Su símbolo más reconocido es la calavera que usaba en el cuello de su guerrera, la cual era símbolo del escuadrón Húsares de la Muerte del cual era Comandante con el grado de Coronel.
Para terminar citaré algunas frases pronunciadas por él:

"¡ Aún tenemos Patria, ciudadanos!"
Pronunciada luego de que en Santiago cundiera el pánico tras saberse del Desastre de Cancha Rayada, ocurrido el 19 de Marzo de 1818.

"Los chilenos no tienen amor propio ni la delicada decencia de los libres. La envidia, la emulación baja y una soberbia absolutamente vana y vaga son sus únicos valores y virtudes nacionales..."
Carta al General José de San Martín (fragmento).

Ahora sólo queda que Uds. opinen sobre este héroe...